lunes, 3 de noviembre de 2008

Las escalas “how to”.

Tengo prácticamente la seguridad de que el tema de las “escalas” es algo genético, intrínseco al cuerpo humano, una cuestión de si o no. Permítanme que me explique. Hay cuestiones como el idioma, costumbres, manías o educación, que vamos desarrollando durante nuestra vida. Esta claro que unos mejor que otros, pero a fin de cuentas es algo que vamos desarrollando, sin embargo el tema del uso y aplicación de las “escalas” es algo similar a los riñones o a los dedos de una mano por poner un ejemplo, que o naces con ellos o no los vas a tener el resto de tu vida o al menos no vas a tener los tuyos. Quizá con un trasplante en el caso del riñón, un implante en el caso de los dedos o una serie de bombardeos nucleares o una burrada mayor aún que se me pueda ocurrir en el caso de las “escalas” sea posible que la persona afectada pueda suplir en parte esa carencia, pero solo en parte.
Esto lo comento porque a lo largo de mi vida me he topado únicamente con dos casos totalmente opuestos en el tema este que estamos comentando. Yo pertenezco a ese lado oscuro de la población el cual una vez que descubre lo que son las escalas y tras un pequeño periodo las maneja con cierta soltura, algo así como un niño pequeño que aprende a hacer presa con el dedo pulgar. El caso opuesto a mi es esa persona con una total incapacidad para aplicar el tema de las “escalas” incapacidad comparable a la de un niño queriendo hacer presa sobre una cuchara con los dedos índice y pulgar, al cual le falta el dedo gordo desde que su madre lo trajo al mundo. Por mucho que el pobre niño lo intente, es que le falta uno de los dos dedos.
No tengo nada en contra ni de las madres ni de los niños que han tenido la desgracia de nacer sin pulgar, sin embargo si que he llegado al punto de cagarme en la madre que parió al patán que transcurrido mas de un tercio de su vida y con algún titulo colgado sobre el cuadro de la primera comunión y junto a la medalla que gano en tercero de EGB, trata de que le explique por enésima vez como funciona “eso de las escalas”.
Me voy a currar un “How to” duro y directo, el cual una vez que tenga terminado lo imprimiré y haré copias para facilitarle una a todo lechón que me vuelva a preguntar que significa eso de “uno dos puntitos cincuenta que pone aquí abajo”.
Si alguno de vosotros es del lado oscuro al igual que yo, cosa que supongo, podéis copiar y pegar todo lo que viene después y distribuirlo a vuestro gusto o bien pedírmelo en un pdf, que gustosamente os enviaré. Si por el contrario, estas esperando aprender lo que son las escalas por medio de este texto te deseo suerte… mucha suerte, no es un bombardeo nuclear, pero es lo mas cercano que puedo hacer con un teclado.

“Las escalas how to”

Según la wikipedia, una escala es:
“La escala es la relación matemática que existe entre las dimensiones reales y las del dibujo…”

Punto 1:
Pa que tu y yo nos entendamos. Si quieres dibujar el yate de 15 metros de eslora de papa en un papel, o bien tienes un papel de 15 metros de largo o te hace falta dibujarlo mas pequeño. Entonces, al dibujarlo mas pequeño, se crea una relación entre la medida real y la medida de lo que estas pintarrajeando en ese trozo de papel y ya estas utilizando una escala.

Punto 2:
Una escala tiene dos numeritos chavalito. El primero te indica las unidades de lo que esta en el papel y el segundo lo que significan el la realidad, en el mundo real.

Punto 3:
No hay mas que explicar, ya esta todo explicado, deja de masturbarte la mente y pensar cosas raras. No hay oscurantismo en torno a este mundo, no te oculto nada, no somos una asociación sectaria, el escalímetro no es un artilugio extraterrestre.

Ahora unos ejemplos ilustrativos.

“Si pone 1:500, significa que una unidad del dibujo, es igual a 500 unidades en la realidad”
“Si pone 1:200, significa que una unidad del dibujo, es igual a 200 unidades en la realidad”
“Si pone 1:10, significa que una unidad del dibujo, es igual a 10 unidades en la realidad”
“Si pone 3:7, significa que tres unidades del dibujo, es igual a 7 unidades en la realidad y además, o lo has leído mal, o el que lo escribió es un cabroncete cachondo que quiere vacilarte.”
“Si pone x:y, significa que… (hasta el infinito).

Un último consejo. Debes de saber que donde pone unidades, deberás sustituirlo por la unidad de medida que mejor te convenga. Usease, puedes utilizar el milímetro, el centímetro o el metro por poner alguna. Sería conveniente que no utilizases unidades alternativas como el cacho, el peazo, el trozo, la miaja o la pizquilla, principalmente por su falta de exactitud.


FIN

Si en algún momento de la lectura te has mirado las manos tratando de comprobar que tienes los dos dedos gordos, por favor, no releas este texto, no te va a servir de nada.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Los 10 mandamientos, a gusto del consumidor.

1- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2- No tomarás el nombre de Dios en vano.
3- Santificarás el día del Señor.
4- Honrarás a tu padre y a tu madre.
5- No matarás.
6- No cometerás actos impuros.
7- No robarás.
8- No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
9- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10-No codiciarás los bienes ajenos.


A cualquiera de nosotros nos suena esto de los 10 mandamientos. Supongo que a la mayoría nos los han contado y todavía hay gente que cree que los esta cumpliendo. De estos últimos que creen cumplirlos, me resulta muy curioso como los amoldan a sus gustos y necesidades. Alguno de los super-cheriff de donde yo trabajo, tienen esta lista acomodada a si mismos, aplicada al trabajo, muy aproximadamente como sigue a continuación.

1- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Yo me considero Dios, y me amo, claro que me amo. Por encima de todas las cosas, lugares, gentes y sobretodo por encima de estas criaturas imberbes a las que he de mostrar el camino diariamente en su trabajo.
2- No tomarás el nombre de Dios en vano.
Vano - Según la definición numero 8 de la R.A.E., “Parte del muro o fábrica en que no hay sustentáculo o apoyo para el techo o bóveda; p. ej., los huecos de ventanas o puertas y los intercolumnios.”
Pues no le tomé en ese lugar, así que me he autoproclamado Dios legalmente. Y merezco serlo, faltaría mas…
3- Santificarás el día del Señor.
Por supuesto, pero a falta de la especificación del día y dado que ya sé que soy Dios, pues se santificaran los días que a mi se me ponga de las gónadas. Aleatoriamente y sin mucha frecuencia, para que no cojan costumbre.
4- Honrarás a tu padre y a tu madre.
Los honraré. A mi mama y a todos los papas que dicen mis vecinas que tengo. Los papas y mamas de todos los demás no merecen ninguna honra.
5- No matarás.
No, por supuesto. Pero denigraré, vejaré, insultaré, chillaré y maltrataré sicológicamente. Mientras no mate a estos insulsos que no merecen ningún respeto, todo irá bien.
6- No cometerás actos impuros.
Entendiendo como actos impuros los siguientes. Amabilidad, igualdad, respeto, aumento de sueldo y rebaja de jornada laboral.
7- No robarás.
¿Mas de lo que lo hago ya? Nunca.
8- No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
Ni un milímetro. Los dejare posados donde están, guardaditos en sus carpetas y bien clasificados. Ya me encargaré de que los levante alguno de los bichos que me besan los pieses, en el momento que sea preciso.
9- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
A nadie. Ni el más mínimo. Esto es potestad mía, y la ejerceré cuando considere oportuno. Es decir, todos los días y en cada momento que me cruce o tenga a menos de 20m a cualquier espécimen de sexo femenino, al cual le otorgo el gran honor de ser desnudada en mi mente con mirada lasciva.
10-No codiciarás los bienes ajenos.
Es difícil que estos harapientos puedan tener algo que yo no tenga. Aún así, no lo codiciare nunca. En el mismo momento que desee algo, se lo quitare sin tener tiempo a desearlo ni un instante.

Un apunte histórico.

Menos mal que la presión social consiguió cambiar el número siete. Ya sabéis, lo de la rayita que desde siempre le hemos hecho a ese número a eso de la mitad. ¿No lo sabéis? ¿Alguien no conoce esto? Os lo cuento por si acaso. Dicen que de primeras, el mandamiento numero siete era “No desearas a la mujer del prójimo”. A lo que la turba enfurecida contesto al unísono ¡¡Tacha el siete!! ¡¡Tacha el siete!!.